Ambos tienen que ver con el fuego, pero la temperatura, el tiempo y el papel del humo son muy diferentes.
En la parrilla, la carne suele cocinarse rápidamente a alta temperatura y con calor directo. El objetivo es lograr una caramelización rápida en la superficie, manteniendo el interior en el punto de cocción deseado. El steak, las brochetas y el kebab son ejemplos naturales de este método.
En el Smoked BBQ, en cambio, predominan la baja temperatura y el tiempo prolongado. Piezas con mucho tejido conectivo, como el Brisket y las costillas de res, se cocinan durante horas con humo y calor controlado.
En TÜTSÜ, estos dos mundos se encuentran en una misma cocina: humo de roble y tiempo en el smoker; fuego vivo de roble, brasas y alta temperatura en la parrilla.
