La leña no es solo una fuente de calor. Utilizada correctamente, influye directamente en el aroma, la superficie y el carácter de cocción del plato.
El roble es una madera excelente para cocinar carne gracias a su combustión equilibrada y su aroma marcado, pero controlado. Un fuego que arde limpiamente genera un humo que realza el sabor natural de la carne, en lugar de dejar un hollín intenso y amargo.
A fuego abierto, el roble aporta una potente caramelización gracias a las altas temperaturas y las brasas. En el smoker, la combustión más controlada de la misma madera permite que piezas grandes como el Brisket y las costillas de ternera permanezcan en contacto con el humo durante horas.
En la cocina de TÜTSÜ, el roble es la base tanto del smoker como del fuego abierto. Ambas técnicas utilizan el mismo combustible, pero la temperatura, el tiempo y su relación con la carne son completamente diferentes.
